Los productos biológicos, a la cabeza de la lucha contra los nematodos

Los productos biológicos a base de bacterias están causando un gran impacto en el control de plagas

Los nematodos están entre los principales causantes de daños en los cultivos y se combaten con una sofisticación cada vez mayor. Según la experta en nematodos Claudia Regina Dias Arieira, profesora asociada en la Universidad Estatal de Maringá (Brasil), para hacer frente a este problema habitual hay que empezar por conocerlo.

«En los últimos años, se ha trabajado mucho para dar a conocer los problemas y las estrategias de control de los nematodos, con el resultado de una mayor demanda de cursos, conferencias, formación y proyectos que traten el desarrollo de productos para su control», afirma.

Para que tenga éxito, cualquier solución debe implicar una metodología integrada.

«El control de los nematodos debería llevarse a cabo con un programa de tratamiento integrado contra los nematodos (INM)», explica Claudia. «Ahí se incluyen controles químicos, de cultivos y biológicos».

Pros y contras

Combinar estos métodos no siempre es tan fácil como puede parecer.

«A menudo, cuando se detecta un problema de nematodos, la población ya es muy alta, en cuyo caso reducir el patógeno por debajo del umbral del daño económico solo se conseguirá integrando las distintas prácticas, ya que cada una conlleva ventajas y limitaciones».

Por ejemplo, aplicado correctamente, el control químico puede actuar con rapidez y eficacia en las etapas iniciales. «Sin embargo, está limitado por el bajo número de moléculas registradas y por su enorme toxicidad, además de la brevedad de su efecto residual», explica Claudia.

Entre los que Claudia denomina «controles de cultivo», están el uso de fertilizantes orgánicos, la conservación del terreno, la buena gestión del suelo y, en muchos casos, la rotación de cultivos, pero también pueden provocar respuestas variadas.

El enfoque del control biológico se está convirtiendo en un factor cada vez más importante de cualquier estrategia de tratamiento de los nematodos: «Este es el sector que más ha crecido en los últimos años, con numerosos productos basados en bacterias y hongos que actúan directa o indirectamente sobre los nematodos».

 

Nematodos: la amenaza invisible

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Pararlos de forma radical

Los productos biológicos a base de bacterias especialmente están causando un gran impacto.

«El sector que crece es el de las rizobacterias», afirma Claudia. «Sobre todo las del género Bacillus. Estas bacterias habitan de forma natural en la rizosfera, donde proliferan en abundancia, normalmente estimuladas por los exudados de las raíces de las plantas. Tienen la ventaja de actuar sobre los nematodos y el anfitrión de forma distinta».

La acción de las bacterias crea lo que se conoce como antibiosis: asociación entre dos organismos, en especial microorganismos, que es nociva para uno de ellos. Según Claudia, la antibiosis «es uno de los mecanismos de acción de Bacillus para el control de los nematodos y consiste en la producción y secreción de sustancias tóxicas que pueden afectar negativamente al desarrollo embrionario, causando la muerte de los huevos o reduciendo la movilidad de los nematodos en el suelo».

Al crecer, las bacterias forman barreras que ahuyentan a los nematodos. «La abundancia de bacterias en la rizosfera puede alterar los exudados de las raíces, formando una barrera química y dificultando que los nematodos las encuentren», explica Claudia. «También pueden crecer con el rizoplano, propiciando una barrera física que dificulta la penetración en las raíces».

Acción indirecta

Junto a esos efectos directos sobre los nematodos, las bacterias también pueden actuar indirectamente aumentando la tolerancia de la planta anfitriona. «En este sentido, el género Bacillus es bien conocido por su capacidad para promover el crecimiento de las plantas, y su mayor presencia en el sistema de raíces puede incrementar la tolerancia del anfitrión al estrés causado por el parasitismo», dice Claudia.

Las bacterias también pueden ayudar a la resistencia de la planta a las enfermedades. Esto «hace que la planta se ponga en “estado de alerta” y active enzimas que ayuden a reducir el desarrollo del nematodo mediante el depósito de más sustancias que sirven de defensas naturales».

Igual de importante es el uso de la especie bacteriana correcta y en su justa dosificación.

«A pesar de las innumerables ventajas que aporta el control biológico», afirma Claudia, «nunca hay que olvidar que ni todas las especies de un género ni todas las cepas de una especie son eficaces para controlar los nematodos. Por lo tanto, el proceso de selección de las cepas biológicamente eficaces debe ser riguroso y meticuloso y el agricultor debe respetar las dosis y el método de aplicación que indique el fabricante».


Acerca de Claudia


Claudia acumula 18 años de experiencia como profesora e investigadora.

Sus principales campos de investigación incluyen las plantas antagonistas y la rotación de cultivos para el control de los nematodos, la materia orgánica para el control de los nematodos, el control biológico de los nematodos y la inducción de resistencias y el control de nematodos.

 

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